domingo, 24 de octubre de 2010

una larga lucha por la identidad

"pueden confiar en que la prosa de los asesinos fue siempre elegante", (Nabokov: Lolita 1955). Pueden confiar en que asi intentare mantener un respiro hasta que se acabe el edor de mi muerte. Con una prosa mas mimética q demás.

Quisiera matar a un individuo, a un ser, a una imagen q perdida en los gritos de la esquina de la calle se oye. Que me acompaña siempre y se sumerge en sonrisas de harandano pintadas de alquitran, mientras gime y grita los anillos de mi mente y mi corazon. Sin embargo, me encuentro tan humilladamente dispuesto a sus caprichos, creyendo que la ordeno pero es en realidad ella la q rige mi corazón. No puedo sino mas q matar ilusiones, creerme realidades y mentar la certeza de la razón. No me creo los cuentos de mi vida, son solo imágenes no resueltas. Quisiera-matar-la punta-del-labio-en-la-oreja-del-tinte-rojo-de-sus-uñas; pero no puedo. Solo me queda quitarme las máscaras, pelear por ver realidad en ilusion, huir de este instante de paz y sumergirme en la disputa por un amor. Es a través de este grito de dolor en que huire de mi mascará y contare una verdad ,que es ilusion, para poder probar mi identidad.